Los riñones y el corazón: ¿Conoces su estrecha relación?

  • 29/05/2017
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A medicine,explaining urological problems to a patient.

El 11% de los adultos chilenos sufre de alguna enfermedad renal, lo que los hace vulnerables de padecer una enfermedad cardiovascular, debido a que están absolutamente ligadas. Aquí le explicamos esta compleja relación y le entregamos las claves para prevenir su incidencia.

Enfermedades asociadas

El mal funcionamiento del riñón o del corazón, puede generar diversas enfermedades, pero cuando una enfermedad se inicia en el riñón, el paciente presentará, en un 95% de los casos, hipertensión arterial y en un 85% afección cardiovascular. Las enfermedades renales más frecuentes que dañan el sistema cardiovascular son la diabetes mellitus y la hipertensión arterial. “Cualquier enfermedad renal aumenta el riesgo cardiovascular de los pacientes debido al aumento de la aterogénesis e hipertensión arterial” comenta la nefróloga Miriam Alvo, nefróloga del Hospital Clínico Universidad de Chile.

Tratamiento

Cuando se presenta algún síndrome cardio-renal el tratamiento y control del paciente no es tarea fácil para los especialistas, debido a que cuando el buen funcionamiento del corazón se ve afectado por el mal funcionamiento de los riñones, o viceversa, las enfermedades asociadas se agravan. La doctora Alvo señala que “el manejo de estos pacientes es a veces muy difícil ya que, al tratar la insuficiencia cardíaca con diuréticos se exagera la disfunción renal y al disminuir los diuréticos se deteriora la función cardíaca. Existe un grupo de estos pacientes que se beneficia con diálisis más precoz, siendo especialmente útil la diálisis peritoneal”.

Siempre es mejor prevenir

Pese a que el tratamiento es complejo, prevenir estas patologías es bastante sencillo. Dejar el tabaco, bajar el consumo de sal que le agregamos a nuestras comidas o preocuparnos de leer las etiquetas para conocer la cantidad de sodio que poseen los alimentos envasados, son algunos de los cuidados simples que se deben tener. Si a eso le sumamos realizar ejercicio y mantener una dieta equilibrada, la prevención será completa y nos ayudará a mejorar el funcionamiento de nuestro corazón y riñones, evitando así futuras enfermedades.

 

Fuente: Revista Salud y Corazón de la Fundación Sochicar